Características y cuidados del brezo

El brezo es mucho más que una simple planta ornamental. De hecho, puede encontrarse en la naturaleza asilvestrada y se encarga de dar color a los campos. Sin duda, uno de los aspectos más curiosos relacionados con él es que florece en invierno. Aquí queremos contarte todo lo que debes saber respecto a su origen y sus cuidados.

Principales características del brezo

Calluna vulgaris. Ese es el nombre oficial con el que se denomina al brezo en botánica. Sin embargo, en muchos lugares de habla hispana también se conoce como brecina, biércol, argaña, bermeja, querihuela o mogariza, por ejemplo.

Se cree que procede de la región de Asia Menor y del continente europeo. Sin embargo, en estos momentos, es posible encontrarla por todo el mundo. Muestra preferencias por los suelos ácidos y por los climas frescos y húmedos.

Basta con dar un paseo por cualquier rincón de España para encontrarlo. Le encantan las laderas y las llanuras formadas por tierras no calizas. También suelen rodear a los pinos creando mosaicos de colores muy vistosos.

Aunque muchos no lo sepan por su reducido tamaño (alcanza un máximo de 70 cm en la naturaleza y bastante menos en macetas), el brezo es realmente un arbusto de hoja perenne enano. Germina y crece con una facilidad extraordinaria y, debido a su frondosidad, es utilizado asiduamente como escondite por insectos y pequeños roedores.

La coloración de sus flores puede ser muy variada. De hecho, es posible encontrarlas en blanco, rojo, morado, amarillo o rosa. En algunos casos, la floración empieza en junio, aunque suele demorarse hasta el otoño y llega a su punto culminante en invierno.

¿Qué cuidados requiere el brezo?

El brezo suele utilizarse como planta ornamental para decorar jardines, terrazas y balcones. Incluso es habitual usarlo para elaborar centros de mesa florales. Sin embargo, para que crezca sano y fuerte, es indispensable tener los siguientes aspectos relacionados con su cuidado en cuenta:

  • Lugar de plantación y ubicación. Algunas variedades de brezo son de interior. Sin embargo, la gran mayoría requieren estar permanentemente en el exterior. Hasta en invierno. Hay que buscar un lugar en el que incida directamente el sol durante todo el día o, al menos, durante algunas horas. No debe colocarse en el mismo tiesto o cerca de otras plantas ya que es un arbusto invasor.
  • El suelo. Como comentamos anteriormente, al brezo le gustan los suelos ácidos (pH por debajo de 7). La forma de conseguirlo es muy sencilla. Basta con agregar al sustrato una base de cortezas y hojas de pino. Esta también ayudará a mantener el suelo húmedo.
  • El riego. La tierra debe estar húmeda en todo momento, aunque no encharcada. En este sentido, el brezo es muy sensible a la cal. Así que, si el agua que sale del grifo o de la manguera es muy dura, conviene filtrarla primero o utilizar agua mineral.
  • La poda. Debe realizarse siempre en primavera y con el propósito de mantener su forma.
  • La fertilización. Lo recomendable es utilizar abonos específicamente creados para plantas acidófilas.
  • ¿Cómo reproducirlo? El sistema más habitual es por esquejes. El proceso debe realizarse durante los meses de agosto y septiembre. La planta puede quedar gravemente deteriorada si se lleva a cabo en otro momento.

¿Conoces las propiedades de la miel de brezo?

Está más que demostrado. Las abejas que liban flores de brezo producen la mejor miel del mundo. O, al menos, una de las más selectas. También es la que goza de menos índice de contaminación. ¿El motivo? De forma natural, esta planta crece rodeada de pinos y en mitad de bosques alejados de las grandes ciudades.

La miel de brezo posee una consistencia muy espesa y una tonalidad bastante oscura. También resulta menos dulce que otras mieles como, por ejemplo, la de mil flores, pero posee más carácter.

Pero la miel de brezo no solo es digna de mención por su maravilloso sabor. También resulta indispensable hacer referencia a sus beneficios para la salud. Por ejemplo, multitud de estudios avalan que cuenta con propiedades diuréticas y desinfectantes. Además, es de gran utilidad para combatir los problemas digestivos y previene la aparición de enfermedades de corazón. Hasta es útil para aliviar la picazón de los eczemas y la inflamación de las encías. Un cúmulo de virtudes que la convierten en un producto extraordinario.

En definitiva, el brezo es una planta ornamental perfecta para adornar terrazas, jardines y balcones. Sus flores dan color a cualquier espacio y llenan de vitalidad el ambiente. También es extremadamente fácil de cuidar aunque no se posean grandes conocimientos de jardinería. Pero no solo eso. También crece en mitad de la naturaleza y es utilizada por las abejas para producir una de las consideradas como mejores mieles del mundo. No solo por su sabor, también por sus increíbles propiedades beneficiosas para la salud.

Pablo C.

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