Descubre como fabricar tu propio horno de leña para pizzas

La gastronomía italiana ha llegado a todos los rincones del planeta. Sin duda, es una de las más famosas y, por qué no decirlo, más deliciosas que existen. Al fin y al cabo, ¿a quién no le apetece degustar una deliciosa pizza de vez en cuando? Y, si es elaborada al horno de leña, todavía más. Por ello, si eres un fan incondicional de este plato y tienes espacio en casa, presta atención. Aquí vamos a enseñarte cómo fabricar uno tú mismo.

Algunas consideraciones previas

Un horno de leña de ladrillos debe instalarse siempre en el exterior o, en su defecto, en un lugar lo más abierto posible. Hablamos, por ejemplo, de un jardín, de un patio o de una amplia terraza. Esto se debe a que la leña consume grandes volúmenes de oxígeno y a que puede ser peligrosa en espacios interiores.

Materiales y herramientas

Lo primero que debes hacer es buscar un lugar adecuado. En este caso, debe tener, al menos, 90 x 90 cm de superficie. Además, ha de ser firme y liso. Lo ideal es que esté fabricado en loza o cemento.

Una vez que lo tengas, llega el momento de pensar en el molde de tu horno para pizzas. Necesitarás:

  • Una tabla de aglomerado flexible con unas medidas de 112 x 88 cm.
  • Tres tablas semicirculares de aglomerado también de 42 x 70 x 1,8 cm (alto, ancho, grosor).
  • Nueve tornillos para madera de 3 cm de longitud.

Ahora llega el momento del buscar los materiales del horno en sí mismo. Vas a precisar:

  • Cuatro sacos de arena.
  • Cien ladrillos refractarios, aunque te recomendamos comprar 5 o 10 más, por si acaso. Es conveniente, además, que sean huecos ya que aíslan mejor el calor.
  • Una bolsa de cemento.

Ya solo queda hablar de las herramientas. Las indispensables para la fabricación de tu horno para pizzas casero son:

  • Lápiz.
  • Atornillador eléctrico.
  • Cinta métrica.
  • Martillo.
  • Nivel.
  • Sierra de mano.
  • Esponja y cubeta.
  • Paleta para ladrillos.
  • Cincel.

¡Manos a la obra! Guía básica para construir un horno para pizzas de ladrillo

Sigue estas instrucciones y, en una sola mañana o tarde, construirás tu horno para pizzas casero:

  • Empieza a montar el armazón colocando la tabla de aglomerado de mayor tamaño sobre la superficie elegida para colocarlo.
  • Atornilla a la base las tres tablas semicirculares. El resultado debe ser el de una estructura con forma de iglú.
  • Pon, en un recipiente adecuado, cuatro partes de arena por cada un a de cemento y añade agua hasta que la mezcla tenga la textura adecuada.
  • Ahora construye una base rectangular. Debe tener cuatro ladrillos de profundidad y tres de ancho. Delimita el contorno dejando que el armazón te eche una mano y rellena el rectángulo que hayas creado.
  • Una vez que la base esté lista, pon el armazón que habías preparado al principio sobre ella.
  • Con el armazón puesto, ve poniendo una fila de ladrillos a cada lado. Sigue haciendo filas pero acordándote de dejar espacio suficiente para el hueco de la chimenea.
  • Cuando acabes, llegará el turno de la chimenea. Es muy fácil. Se trata de una estructura cuadrado con tres o, como máximo, cuatro filas de altura.
  • Espera a que el cemento fragüe y se seque. Puedes aprovechar para irte a tomar un refresco o para comer y reponer fuerzas.
  • Retira el armazón con cuidado, aunque lo más normal es que la estructura ya esté totalmente sólida.
  • ¡Listo! Ya has terminado de preparar tu horno de leña para pizzas casero y solo te queda probarlo y disfrutar de un auténtico manjar.

Las ventajas de cocinar pizzas en un horno casero de leña

Si alguna vez has ido a un restaurante o a casa de algún amigo o familiar que tuviese un horno de leña para pizzas sabrás muy bien que el sabor y la textura de este plato no es igual que al cocinarlo en uno convencional. Quedan mucho más crujientes y sabrosas y, además, retienen menos las grasas ya que estas pueden ser evacuadas de forma más sencilla.

Además, un horno de pizzas como el que te hemos enseñado a hacer es totalmente seguro. Esto se debe a que, gracias a su construcción ligera, no retiene el calor durante mucho tiempo, algo que sí sucede con los de pan, por ejemplo. Asimismo, el ladrillo es un excelente aislante. Puede que el fuego esté prendido en el interior, pero por la cara externa la estructura seguirá estando fría.

En definitiva, si te gusta tanto el bricolaje casero como las pizzas y tienes espacio y tiempo libre, no dudes en construir un horno como el que aquí te hemos descrito. Pasarás un día muy agradable y, a partir de ahí, podrás disfrutar de tu plato preferido del modo más delicioso.

Michael F.

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