Santoña, una ciudad ejemplar en arquitectura militar

Santoña es una ciudad llena de recursos sobre todo en materia de patrimonio cultural. En efecto, alberga tres fuertes protegidos por la Ley del Patrimonio de Cantabria. Estas son verdaderas joyas para los amantes de la arquitectura militar. En la continuación de este artículo, descubre estos tres monumentos históricos.

El Fuerte de San Martín

El Fuerte de San Martín fue construido en dos plantas conectadas por una escalera de caracol interior. Es un monumento histórico que una vez sirvió de barrera de fuego a la ciudad. Todavía hoy en día contiene un edificio militar para oficiales.

Para su construcción, los habitantes de Santoña han utilizado grandes piedras de arenisca en la zona sur y caliza en el frente oeste. Actualmente, es el ayuntamiento de la ciudad el propietario. El fuerte se utiliza ahora como centro cultural y como sede de la escuela de rehabilitación del Patrimonio.

El fuerte de Napoleón

Durante mucho tiempo llamado el fuerte de Mazo, el fuerte de Napoleón estaba destinado a proteger la ciudad y su población. Más pequeño que los otros dos, fue construido con piedra extraída directamente del acantilado. Su estructura fortificada rectangular es un verdadero tesoro arquitectónico.

Las ruinas que servían de morada a los soldados de Napoleón se conservan hoy y pueden ser visitadas. La garita de vigilancia de la época también es accesible a los turistas y a los amantes de la historia.

El fuerte de San Carlos

Situado en la ladera de la montaña, este fuerte era la primera barrera que protegía la ciudad en ese momento. Está dividido en dos partes, una alta y una baja. La de abajo está construida con piedras de piedra caliza. El Fuerte de San Carlos cuenta con galerías especialmente diseñadas para el uso de armas de artillería.

La parte baja dispone de una inmensa terraza para colocar cañones. En el plano superior se conservan varios edificios que servían para la vivienda, así como un edificio rectangular que era sin duda un polvorín.

El fuerte de San Carlos fue subastado en 1960 y fue comprado por la familia Crespo en abril de 1963. No fue hasta 1986 que el ayuntamiento lo recuperó y lo convirtió en un parque cultural. Hoy en día es un monumento histórico que forma parte del plan turístico de la ciudad. En conclusión, Santoña es una ciudad cultural y turística que ofrece numerosos tesoros arquitectónicos. No hay que dudar en visitar estos impresionantes monumentos.

Pablo C.

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